
... Entró con pasos seguros, se acercó a mí, me quedé inmóvil sin saber que hacer; sus labios rozaron los mios, era él, no habia duda sus besos aun erizaban mi piel.
Tomé distancia no podia permitir que siga poniendome nerviosa... Pero habia una verdad y era que no podia resistirme a él.
Se sentó en el sillón, le ofrecí una copa de vino que él acepto.
- Brindemos por el reencuentro- me dijo
"No voy a caer, no debo caer, pero ¿Cómo hago para resistir?" pensaba mientras nuestras copas llamaban a los angeles.
Sus ojos eran de un chocolate excitante, no dejaba de recorrerme con la mirada, era demaciado tentador como para seguir oponiendome al deseo, por ese motivo me dirigi a la ventana queria concentrarme en lo que ocurria afuera, para no pensar en lo que ocurriría adentro.
Estaba detras de mi, podia sentir como sus brazos rozaban mi cintura, me aparte nuevamente, prendí un cigarrillo, él volvia a aproximarse, podia oir sus pasos, su respiración apacible, lentamente me di vuelta, lo tenia a cm de mi.
- No tenes ni idea de cuanto te necesite- me susurro mientras respiraba mi perfume.
- Esta es la última vez que te quiero ver- Lo dije sin pensar, pero tal vez mi inconciente busco la forma mejor para no hacerme más daño, no podiamos seguir siendo amantes toda la vida... Le dí una pitada al cigarrillo con la mirada baja no queria que vea mis ojos llenos de lagrimás, levanto mi rostro, nos quedamos colgados en una mirada, en esa misma casa en donde tantas veces habiamos hecho el amor y ahora precenciaba nuestra despedida...
Se aproximó a mi boca para besarme, no se lo permití aun que mis labios lo llamaban a gritos... Seguimos abrazados uno muy cerca del otro
-No quiero perderte-
"No puedo permitir que me sigas haciendo mal"
-Asi es mejor- Le respondi
Continuara...